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miércoles, 30 de abril de 2014

[RE]ABSTRACT

El acto de comer implica un aspecto funcional y ritual donde se mezclan memoria y moda, discurso y práctica; define comportamientos y establece diferenciaciones. Por esta razón el comedor tiene mucha más importancia de lo que se le supone; este es un espacio de convivencia, discurso y enunciado. Puede entenderse como un hecho social total, es decir, que tiene una implicación directa con las reuniones sociales.
En el ámbito de lo doméstico es importante aportar un nuevo punto de vista al modo de comprender cómo funciona el comedor dentro de una casa, entendiéndolo como un punto de encuentro, como la plaza donde se reúnen todos los comensales y en torno al cual gira el funcionamiento social de esta, el de los espacios comunes o "públicos".

Los temas y las situaciones generadas desestabilizan las reglas y compromisos inherentes a la ocupación y uso del espacio. Planteándonos preguntas sobre los lugares en los que nos movemos todos los días, las formas en que nos relacionamos con ellos y cómo nos hacen relacionarnos con los demás.
El problema que subyace de esta investigación tiene que ver con la ambigüedad y las paradojas bajo la práctica de la hospitalidad, de la escenificación del acto de comer para su estilización y estetificación; con los modales y protocolos que definen e influyen en las formas en que se utiliza la arquitectura. Los mismos protocolos, modales y normas que están preestablecidos suponen por sí solos un medio para la convivencia.
El procedimiento para poder dar una respuesta a todas las cuestiones anteriores comienza comparando cómo las diferentes culturas coreografían las comidas normalizando los escenarios. Examinando los diferentes perfiles de comensal que existen y cómo actúan dependiendo de la comida, los acompañantes, la conversación que suceda en ese instante y, sobre todo, cómo influyen los elementos y movimientos que suceden a su alrededor. También se ha trabajado sobre cómo el contexto, tanto exterior como interior del espacio donde se come, puede afectar al comportamiento.
Averiguando así que al margen de todos los convencionalismos que cada uno de los comensales tiene arraigados, la única norma viene impuesta por el espacio, mobiliario y los accesorios. Además de que los sentidos influyen en la percepción de la comida, observando cómo la materialidad, forma, iluminación, etc. de los espacios arquitectónicos inducen más hacia ciertos comportamientos, situaciones y experiencias dentro de él. Y de cómo en la intimidad que se establecen entre el lugar y los ocupantes de cada obra practica una forma de hospitalidad. Y que cualquiera ha de tener en cuenta los conflictos implícitos en su ejercicio o para impulsar encuentros inesperados, o para promover oposiciones, convergencias, batallas o consenso.

De este modo hemos generado un entorno de trabajo donde desarrollar una perspectiva diferente a la experiencia doméstica del comer, entendiéndolo como un espacio relacional, frente a lo que interpreto como un espacio a veces tratado como poco trascendente. Se abordan además diferentes experiencias poéticas radicales que han enseñado que existe una demanda general de un espacio necesariamente relacional para el comedor tal y como lo conocemos, el cual ya ha quedado obsoleto. Por esta razón quiero formar parte de este debate y acudir en busca de nuevas fuentes de inspiración que trabajen dentro de este encaminándolo hacia el ámbito doméstico.



lunes, 14 de abril de 2014

ABSTRACT

         El comedor tiene mucha más importancia de lo que se le supone. Así, por ejemplo, aunque se creen espacios específicos para la toma de decisiones, como los parlamentos o asambleas, muchas de las decisiones  se producen en torno a las mesas de comedor o de manera informal en algún bar.
         Creo que en este ámbito sería interesante aportar un nuevo punto de vista al modo de comprender cómo funciona el comedor dentro de una casa, entendiéndolo como un punto de encuentro, como la plaza donde se reúnen todos los comensales y en torno al cual gira el funcionamiento social de esta, el de los espacios comunes o "públicos". Los temas y las situaciones generadas desestabilizan las reglas y compromisos inherentes a la ocupación y uso del espacio. Planteándonos preguntas sobre los lugares en los que nos movemos todos los días, las formas en que nos relacionamos con ellos y cómo nos hacen relacionarnos con los demás.

         El problema que subyace de esta investigación tiene que ver con la ambigüedad y las paradojas bajo la práctica de la hospitalidad, de la escenificación del acto de comer para su estilización y estetificación; con los modales y protocolos que definen e influyen en las formas en que se utiliza la arquitectura.
         El procedimiento para poder dar una respuesta a todas las cuestiones anteriores comienza comparando cómo las diferentes culturas coreografían las comidas normalizando los escenarios. Examinando los diferentes perfiles de comensal que existen y cómo actúan dependiendo de la comida, los acompañantes, la conversación que suceda en ese instante y, sobre todo, cómo influyen los elementos y movimientos que suceden a su alrededor.
         Así hemos averiguado cómo los sentidos influyen en la percepción de la comida, observando cómo la materialidad, forma, iluminación, etc. de los espacios arquitectónicos inducen más hacia ciertos comportamientos, situaciones y experiencias dentro de él. Además de cómo en la intimidad que se establecen entre el lugar y los ocupantes de cada obra practica una forma de hospitalidad. Y que cualquiera ha de tener en cuenta los conflictos implícitos en su ejercicio o para impulsar encuentros inesperados, o para promover oposiciones, convergencias, batallas o consenso.


         Esto ofrece una perspectiva diferente a la experiencia doméstica del comer, entendiéndolo como un espacio relacional, frente a lo que interpreto como un espacio a veces tratado como poco trascendente. 

lunes, 7 de abril de 2014

ENTORNO PROFESIONAL

         Me encuentro moviéndome en una serie de espacios específicos que exploran conjuntamente el territorio de los alimentos/cocina/comida desde un punto de vista geopolítico.

         Uno de estos espacios es la GOOD's New Food Hub [sección de la revista GOOD creada en 2011] donde tiene lugar una conversación escrita multi-disciplinar de la comida desde todas las perspectivas posibles. Aunque la mayoría de los participantes publica en sus propios blog's o web's, este es un lugar de encuentro de todos los enlaces y comentarios. Aquí encontramos diferentes respuestas a la pregunta general: ¿Qué hace o podría hacer o, incluso, significa o debería significar escribir y pensar sobre el entorno de la comida hoy en día?
         Dentro de este ámbito tan amplio hay varios entornos mucho más específicos para aquello que tiene que ver con lo que se está trabajando en el curso: ¿Cómo afecta la arquitectura al espacio de convivencia en torno a la comida? ¿qué implicación tienen para esta todos los rituales, costumbres, modales, protocolos, conversaciones, comensales que suceden en este entorno?

         Uno de los ejemplos, para mí, más interesantes es Daniel Fernández Pascual, autor del post "Food as eating choreography" en deconcrete.org, sobre el cual ya traté en anteriores plublicaciones. Desde 2012, este arquitecto ha tratado sobre estas cuestiones en acontecimientos como Berlin Performing Politics Festival, dOCUMENTA(13), Storefront for Art & Architecture New York, The Bartlett and the Departure Foundation en Londres.
         En estos habla de encuentros como  el Restaurante Temporal "Ridley" donde el colectivo The Decorators explica cómo los temas y las situaciones generadas por esta y otras obras presentadas por ellos desestabilizan las reglas y compromisos inherentes a la ocupación y uso del espacio. 

lunes, 31 de marzo de 2014

NOMBRE

         La casa de María es un espacio de reunión en torno a la comida, pero esta acción va más allá del simple acto de comer. ¿Qué ocurre en estas reuniones al margen de la comida?
        
         En una comida familiar se convive, conversa, recuerda, juega, aprende, incluso se discute. Es importante la mesa y la posición de casa miembro alrededor de ésta. ¿Había sitios fijos? ¿Al lado de quién te sentabas tú? ¿Frente a quién? ¿Quién o quiénes presidían la mesa? De una comida familiar, que es uno de los rituales más comunes, podemos obtener mucha información. ¿Quién cocinaba? ¿A quién se le servía primero? ¿Cuáles eran los temas habituales de conversación?
         Y claro, el concepto que cada uno tiene de familia suele ser el de tu familia. Nosotros tenemos un mapa de la realidad y este mapa está basado en unas experiencias, olvidando a menudo que existe toda una casuística y que mi vivencia es eso: una vivencia.
         En las cohesivas los miembros de la familia están muy próximos. La relación es muy cercana, se manifiestan los sentimientos, se expresan las emociones y la familia está muy volcada hacia ella misma (menos hacia el exterior). Hay muchas muestras afectivas y una cierta dependencia entre cada miembro. Todos lo saben todo y participan en las cuestiones de los otros. Esto provoca que los miembros se independicen más tarde y los vínculos suelen ser muy fuertes. Así es la familia de mi madre. Todos están muy juntos, incluso, viviendo lejos. Existen lazos de dependencia y las relaciones son muy cercanas.
        
         En pareja es un espacio de convivencia, intimidad, de sentimientos y sentidos, sensualidad, cercanía y comodidad.
         Con los amigos es compartir, es algo común, es experimentar, divertirse...

         Habitar este espacio significa construirlo  apropiarse de él, convertirlo en el telón de fondo de futuros recuerdos. Por lo tanto no puede encontrarse un mismo nombre para todos.
Son todos espacios cerrados y concretos, pero que no pueden entenderse los unos sin los otros, es el conjunto del habitar en sociedad, de convivir.
         
Construir, saborear, experimentar, descubrir y disfrutar 

lunes, 24 de marzo de 2014

NORMATIVA

         Para la definición del contexto normativo en el que iba a moverme comencé con aquel que en la construcción de viviendas parece más evidente, el Código Técnico de la Edificación (CTE). Al "enredarme" con esta norma en aquello que tiene que ver con mi propuesta comencé a cuestionarme conceptos que, sin ella, pueden ser obviados.
         Mi mayor conflicto era el hecho de entender como "pavimento" el "jardín de especias" que conformaba todo el espacio que rodea a los comedores, puesto que en ningún caso a nivel de normativa parece admisible que una vivienda tenga como pavimento el propio terreno sin aislar de ningún modo. Al examinar más detalladamente el DB-HS1 me paré en el siguiente artículo:


        
         Y aquí es donde está la cuestión a definir: ¿Qué se considera como espacio interior?
         Me parecía bastante evidente en un principio que el "interior" propiamente dicho de la casa para María que estaba proponiendo era todo aquello que el rectángulo exterior del dibujo delimitaba, todo aquello que estaba circunscrito en la fachada.
         Definir los límites entre interior y exterior estaba por resolver. El exterior es el lugar donde el hombre está expuesto a su entorno. El interior es donde se refugia y está protegido. Estos límites son fundamentales para comprender que el espacio interior es el núcleo principal de la casa. Pero, ¿Realmente los límites entre lo que está dentro y lo que está fuera son visibles? ¿Interviene otro sentido aparte del visual para poder entender lo que es interior?
         En el ámbito normativo este es un término algo ambiguo. Por ejemplo, en el concurso de vivienda RIFA, definen en sus bases que se considera que un espacio es exterior si al menos uno de sus lados es abierto, de lo contrario se computa como área interior.

         En el cuento Un mensaje imperial, Kafka describe un lugar que seguramente es reflejo de su propio universo interior. Es fascinante adentrarse en ese palacio que no tiene fin, en esa sucesión de espacios que el mensajero recorrerá y del que nunca saldrá. Pasará de un palacio a un patio para volver a entrar a otro palacio y luego a otro patio y pasarán mil años y todavía estará dentro. Palacios, patios, calles y nuevamente palacios, patios y calles, y luego la ciudad, etc. El cuento finaliza haciendo mención de un elemento que nos hace volver a la realidad: la ventana.
         ¿Qué puede significar el estar frente a una ventana mirando a través de ella? Es posible que en ese instante la persona que está mirando a través de la ventana sienta que está en un espacio interior, proyectando en el exterior un pensamiento, un sentimiento, un recuerdo, nostalgia, o simplemente escuchando el silencio. En este sentido, la ventana se convierte en un elemento que pone de manifiesto que el espacio interior no está encerrado entre cuatro paredes, es un concepto ambiguo.

         En mi caso, parece que el espacio del jardín es un "espacio exterior" y los comedores son "interiores", puesto que aquí es donde uno se recoge y observará de lo que ocurre en la cocina-jardín, el exterior.
         En referencia a esto se me viene a la mente el caso del Restaurante El Churra (Murcia). Este es un restaurante que ha convertido un local en planta baja en una terraza cubierta donde poder fumar a pesar de la ley antitabaco.
         Comiendo en la terraza nueva de este nos damos cuenta de que lo que para la "ley" puede ser un espacio exterior para los usuarios puede ser interpretado como interior. 



BIBLIOGRAFIA
La ciutat de K. Franz Kafka i Praga (1999) Diputació de Barcelona: Institut d'Edicions. pág. 178

KAFKA, F. (1974) Cuentos. Argentina: Ed. Orion. pág.21

RIFA GEN Concurso de Vivienda (2008) Primera ronda de preguntas. Disponible en: http://farq.edu.uy/casa/2013/files/2013/09/RESPUESTAS-CONSULTAS-1-RONDA1.pdf

jpfolio.com [página web] Arquitectura Imaginaria. Disponible en: http://www.jpfolio.com/arquitectura%20imaginaria.htm [fecha de acceso: 2014, 24 de marzo]

LEGAL o ILEGAL




lunes, 17 de marzo de 2014

DEL MATERIAL AL ARTESANO

         Mi intención al trabajar con el papel era conseguir un espacio recogido dentro de la casa donde la sensualidad de una comida se viera acrecentado por una luz tenue, difuminada y cálida. Mientras leía a Junichiro Tanizaki en "El elogio de la sombra", describiendo las cualidades espaciales del sentido del gusto y la sutil interacción de los sentidos en el simple acto de destapar un cuenco de sopa en una especie de semipenumbra, me imaginaba un lugar envuelto por esa especial sensualidad zen de la tradición oriental. La capacidad de sugerir de la belleza japonesa a la que alude tiene su mayor exponente en la seducción erótica. Tanizaki también la describe asociada a la sombra:

«Piensen en la sonrisa de una joven, a la vacilante
luz de una linterna, que de vez en cuando hace
centellear unos dientes lacados de negro
de entre unos labios de un azul irreal de fuego fatuo:
¿puede uno imaginarse un rostro más blanco?»
(pág. 77-78)

         El caso de la “mesa para dos”, entiendo que debe de ser un lugar de intimidad con la pareja, donde la experiencia sensible de la arquitectura incorpora la sensualidad como una manifestación del placer que provoca el contacto con el lugar, la comida y la compañía; interpretando la sensualidad como algo que tiene que ver con el misterio y la calidez de la estancia; por esta razón este me parecía el material más adecuado.

         Para apliar la información que había obtenido obre este tipo de papel contacté con Juan Barbé, socio y cofundador del Taller Eskulan; que se dedican a la fabricación y venta de todo tipo de papel, siempre elaborado a mano por ellos mismos. Ya habían vendido en otras ocasiones material para este mismo cometido. Nos comentó que este es un papel de textura rugosa puesto que es un papel muy poco satinado, esto le da una textura irregular que, a diferencia del papel que usamos normalmente, absorbe la luz, por lo que es tibio al tacto además de ser translúcido. Además, al estar hecho a mano, cada hoja, incluso desde la misma fábrica, tiene patrones únicos y característicos donde las marcas de agua irregulares definen su belleza natural. De manera similar a la caligrafía, que no puede ser copiada o reproducida con exactitud.
         Juan me puso en contacto con un antiguo cliente, Francisco, que había comprado papel Washi para fabricar él mismo una puerta corredera Shoji. Este útimo me comentó la sensación de fragilidad que les transmitía la puerta hacía que la abrieran con mucho más cuidado que cualquier otra de la casa, además de andar con más cuidado, como si pasaran cerca de un jarrón muy delicado.
         Esto me hizo darme cuenta de que quizá la sensualidad que este material me transmite no sólo tenga que ver con la luz, sino también con la fragilidad; ya que al estar rodeado por este tipo de particiones ni siquiera el movimiento de los usuarios al caminar sería el mismo, habría que caminar con delicadeza para no romper aquello que nos parece frágil, que con cualquier movimiento brusco se puede romper.
         

MATERIAL


lunes, 10 de marzo de 2014

TÉCNICA

Mi técnica es el fotomontaje. No uno finalista sino, en mi caso, como herramienta para crear ambientes o acciones sin estar sujeta a una escena concreta, me da una mayor libertad. Es un modo más gráfico de introducir el moodboard en la planta de nuestro proyecto mediante la abstracción.

Es una herramienta de comunicación muy recurrente que ayuda a presentar de manera visual un estado de ánimo, un concepto, una idea, un estilo, una propuesta... incluso un resultado. Mediante la combinación de diferentes técnicas como  la fotografía, tipografía, gráficos, texturas, etc.

Esta es, para mí, una manera interesante de presentar gráficamente la información en una especie de collage, que combina textos, bocetos, ilustraciones, recortes de revistas, fotografías, otras imágenes y muestras tridimensionales (materiales, texturas...), y lo hace de manera simultánea (a un golpe de vista); al contrario de un informe «tradicional», que presenta la información de una manera secuencia, esta imagen recopila todo aquello que tiene más que ver a veces con los sentidos que lo físico y nos lo muestra de una manera sugerente para poder trabajar sobre ello.

A pesar de las grandes ventajas de esta herramienta de comunicación, tiene un claro inconveniente que advierte el profesor Guy Julier:
         «La representación fotográfica reduce el producto a una                       expresión singular, silente, cosificada»
Aún hoy, en la era del 3d, el fotomontaje puede complementar y enriquecer los renders más allá de colocar monigotes para dar idea de proporción , y servir de campo de pruebas a la hora de encontrar alternativas en un proyecto de diseño de interiores, urbanístico o de arquitectura. (1)

La técnica tradicional (fotomontajes de “corta y pega” con tijera y pegamento), a mi modo de ver, imprime un carácter más sugerente a los trabajos y enriquece la imagen resultante, aunque las técnicas modernas nos dan una mayor libertad. Entre los años 1910 y 1940 se desarrollan las llamadas vanguardias históricas. Entre ellas fueron el dadaísmo y el constructivismo ruso las que más emplearon el fotomontaje como una nueva técnica rompedora capaz de saltar tabús y unir disciplinas.

En la arquitectura, personajes como Alison and Peter Smithson, Ray y Charles Eames, incluso Mies; emplearon habitualmente el collage para las imágenes de sus proyectos. Richard Hamilton, pionero del pop art, abrió con sus collage de interior  un nuevo estilo de fotomontaje colorista, alegre y desenfadado, en los que se mezclaba de todo con mucho talento, y que más tarde inspiraron sin duda a  grupos como Archigram.

En la actualidad estudios como el de los FreiseBrothers (Adam + Nathan Freise) utilizan esta herramienta como:
<< [...]una especie de abstracción para transmitir mejor la                 intención, para inspirar y especular.>>
O también, por ejemplo, los producidos por del estudio griego de arquitectura Point Supreme Architect para los proyectos para la ciudad de Atenas (2008-12) que presentaron en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2012.
La unión en un mismo "espacio" de todas aquellas sensaciones o elementos que pretendo integrar en el proyecto y su posterior observación me ayudan a resolver conflictos dentro del proyecto o darme cuenta de lo que me falta o que no encaja en el proyecto.

BIBLIOGRAFIA
  (1) lafotografiaplicada.wordpress.com (2012) Fotomontaje para proyectos de arquitectura e interiorismo. Disponible en: http://lafotografiaplicada.wordpress.com/2012/11/19/fotomontaje-para-proyectos-de-arquitectura-e-interiorismo/ [fecha de acceso: 2014, 10 de marzo]

DAVEIRWIN [nombre de usuario] (2010) Freise Brothers. OrganicMoob. Disponible en: http://organicmobb.wordpress.com/2010/02/14/freise-brothers-2/ [fecha de acceso: 2014, 10 de marzo]

JESARQUIT [blog en wordpress] (2012) Nuevos discípulos. Disponible en: https://jesarqit.wordpress.com/2012/12/07/nuevos-discipulos/ [fecha de acceso: 2014, 10 de marzo]

POINT SUPREME ARCHITECT (2012) Sigrou Avenue. Disponible en: http://www.pointsupreme.com/content/urban/sigrou-avenue.html [fecha de acceso: 2014, 10 de marzo]

FREISE BROTHERS. Página oficial: http://www.freisebrothers.com/studio/ [fecha de acceso: 2014, 10 de marzo]

MARTÍNEZ, L. (2014) Mies y el fotomontaje. Disponible en: 
http://lab4mpaa.wordpress.com/2014/02/08/mies-y-el-fotomontaje/ [fecha de acceso: 2014, 10 de marzo]

lunes, 3 de marzo de 2014

DEBATE

            Como ya he comentado, busco crear un lugar de socialización en torno a la comida. Es evidente que prácticamente todos los actos o reuniones sociales que tenemos se organizan en torno al acto de comer, aunque este sea algo individual, el acto de alimentarse. Aquí es donde surge mi duda y en torno a este tema gira mi seguimiento de un debate: ¿hasta qué punto llega a ser "social" o "individual" el acto de comer?
            Las reflexiones sobre la cuestión alimentaria, en particular la cocina, han ido proliferando. Dentro de este marco de trabajo, los autores argumentan que las comidas y las prácticas de la alimentación pueden ser tomadas como narraciones que manifiestan un tipo de saber de la vida cotidiana compartido por una comunidad, un protocolo; aunque también discuten sobre si puede tener más que ver con el carácter individual del comensal, sus valores y sus modales.

            En este punto sacamos a la luz un término muy conocido y que ha sido usado desde hace mucho tiempo por J. P. Aron, F. Lange, L. Moulin, N. Chatelet y otros; hablar del hecho social total (STOURDZE-PLESSIS, 1980, p.230). Roland Barthes, en "Introduction à Brillat-Savarin", Ed. Hermann. La physiologie du goût echa luz sobre este aspecto:

<<Dicho de otro modo, el discurso está en el derecho de atacar al alimento bajo varias pertinencias; es, en síntesis, un hecho social total, alrededor del cual se pueden convocar variados metalenguajes: los de la fisiología, de la química, de la geografía, de la historia, de la economía, de la sociología y de la política [...]>>
           
            Este concepto convierte la comida únicamente en un conjunto, donde cada individuo por separado no importa. Es en este sentido que el planear la mesa y el banquete nos remite a la ley. Incluso una figura ideal como es el banquete o simposio ateniense, no es símbolo de tolerancia, al contrario, es uno de entre tantos medios represivos para someter la vida entera del ciudadano al control del orden social.
            En la actualidad, existen infinidad de reflexiones que apoyan esta cuestión. Como, por ejemplo, la actuación que Martí Guixè "Mealing" (2009):
 <<[...]la palabra "Mealing" describe el acto de comer una comida, así como el concepto social de una comida relacional. >>

O, también, Daniel Spoerri y su obra, que ha utilizado la comida como proceso existencial y acontecimiento cultural. Fue uno de los fundadores del movimiento "Nuevo Realismo" en los años 60, en Francia. Su trabajo consistía en elegir mesas, platos, cubertería, herramientas  y transformar la visión vertical en horizontal; es decir, elegir una composición aleatoria, cotidiana y natural del ser humano, en este caso, el arte de la comida y darle un giro representativo en un formato pictórico. Por esta razón, observo en sus trabajos una visión colectiva de lo que ocurre en la mesa, una visión que deja ver el resultado de la convivencia sucedida en ella.
            En este mismo contexto de artistas de los años 60, encontramos que incluso Georg Perec, en el libro "La vida: instrucciones de uso", en uno de sus capítulos cuenta la sugerente historia de la Señora Moreau, la cual usa su casa únicamente para realizar cenas de negocios, en las cuales ni siquiera participa. Su casa es únicamente un punto de reunión para la aquellos con los que quiere hacer negocios, es una casa para su vida social laboral y nada más, la mesa es un lugar de negociación.


             Por otra parte, creo que se hace cada vez más evidente la individualidad en el acto de comer. Principalmente en la cultura occidental, los platos se sitúan de forma rigurosa, cada uno tiene sus propios platos, cubiertos, vasos, hasta el platillo para el pan es individual. Esto es heredado de borbónicas y versallenses costumbres evolucionadas sólo a una versión ligeramente más sencilla.
            Los alimentos envasados en formatos individuales son sólo un reflejo del cambio en nuestro estilo de vida. La comida se ha tenido que adaptar a nuestro ritmo de vida. La tendencia, desde 1990, son platillos individuales listos para su consumo.

            Georg Simmel en su libro "Sociología de la comida" habla del comer como "el acto más egoísta" justificándolo de esta manera: <<[...] lo que yo pienso puedo hacérselo saber a otro, lo que yo veo puedo dejárselo ver, lo que yo hablo pueden escucharlo cientos de hombres; pero lo que el individuo particular come, no puede comerlo otro bajo ninguna circunstancia [...]>> Y afirma que por esta razón, en la medida en la que pretendemos convertir esto en un asunto sociológico, debemos de reconfigurar la comida, sometiéndola a estilo y estética; y que aquí hacen su aparición la regularidad de las comidas, la jerarquía y el protocolo que "acomode" los modales individuales.
            En este mismo lado del debate, el investigador universitario Matías Buera, comenta en una entrevista lo siguiente:
<<En principio diría que comer es un acto animal y así todos los intentos de refinamiento -desde el uso más elemental del fuego para cocinar a la utilización de utensillos- persiguen como meta el enmascaramiento del instinto de alimentarnos. Sublimar ese acto y convertirlo en algo social, culto, limpio y espiritual, que nos permita trascender nuestra naturaleza animal sólo ha sido posible mediante un imaginario estético o formas reguladas de comportamiento. Así, en términos generales, la cocina es una maquinaria de ilusiones pues en ella todas las resonancias de lo natural son encubiertas. Ahora, el mundo gourmet exacerba esto con la retórica expuesta en sus menús y con la ornamentación de sus platos.>>


            Con todo esto se me hace evidente que, que tengamos que comer es algo vital común a todo individuo y que esto es lo que precisamente posibilita reunirse para convertirlo en algo común. La escenificación de este acto como algo bello, la estilización y la estetificación de todas sus formas y de todo aquello que las acompaña será lo que colabore para darle profundidad al sentido social de la misma. Los modales de  cada persona ya están asentados, los protocolos sociales claramente preestablecidos, por lo que la mejor manera de intervenir en todo ello como en el disfrute de la comida es dándole un soporte espacial, una ambientación que permita que todo suceda con normalidad para que nadie quiera irse y puedan disfrutar juntos de la sobremesa.

BIBLIOGRAFIA
- PÉREZ, A. L. (2005) Entrevista a Matias Bruera. "Vinos y comida: el gusto de los otros". Revista Viva: Diario Clarín.
- SIMMEL, G. (1986) Sociología de la Comida. Barcelona: ED. Revista de Occidente.
- STOURDZE-PLESSIS, M. N. (1980) Sociología del conocimiento: El conocimiento del comedor. México: FCE.
- FERNÁNDEZ PASCUAL, D. (2011) Food as eating choreography. Deconcrete. Disponible en:  http://www.deconcrete.org/2011/01/18/food-as-eating-choreography/ [fecha de acceso: 2014, 28 de febrero]
- PEREC, G. (1978) La vida: Instrucciones de Uso. Barcelona: ED. Anagrama.
- SPOERRI, D. Página Oficial: http://www.danielspoerri.org/ [fecha de acceso: 2014, 03 de febrero]

OBSESIONES E INTUICIONES